Cuba no sumó en 2006 nuevos habitantes a sus estadísticas demográficas. Más bien se quedó corta en las cuentas. Si al cierre de 2005 la población totalizaba 11 millones 243 mil 836 habitantes, estimaciones de la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE) concluyeron que el año pasado la cuenta terminó en alrededor de 11 millones, 239 mil 536. En pocas palabras, se restaron unos 4 mil 300 cubanos. La noticia no sorprendió a los demógrafos, aunque la esperaban algo más tarde. Las últimas proyecciones publicadas por el Centro de Estudios de Población y Desarrollo (CEPDE), de la ONE, en 2004, para el período 2006-2030, pronosticaba su disminución en términos absolutos para el año 2024.
La variable demográfica que más impacto sobre la cifra fue la fecundidad. El tamaño de las familias en la Isla comenzó a disminuir paulatinamente desde la década del 60 del siglo pasado y ya a partir de 1978, la tasa de fecundidad quedó por debajo del nivel de reemplazo poblacional. Quiere decir que por cada mujer en edad reproductiva no queda una hija que la sustituya. Según datos de 2005, esta variable contabiliza 1,49 hijos por mujer. O sea, por cada dos cubanas no alcanzan a nacer tres descendientes. Aunque aún no están los números definitivos, estimaciones del CEPDE calculan que la cifra de 2006 debe ser aún menor. La problemática de la baja fecundidad en Cuba es multicausal. Hay un pivote muy fuerte en el cambio de la condición de la mujer, unido a la existencia de un mayor nivel educacional y muy favorables condiciones para garantizar la salud. Ciudad de La Habana, Villa Clara y Camagüey son, fundamentalmente, las provincias con niveles más bajos y las que más inciden en la cuenta regresiva de la población. En el caso de las dos últimas, también presentan saldos migratorios internos negativos. Cuba clasifica entre los países de transición demográfica avanzada e índices elevados de envejecimiento poblacional. Según estimaciones del CEPDE, el 16,2 por ciento de los cubanos tiene hoy 60 años o más. |